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Cómo elegir una empresa de diseño web: 10 pasos antes de contratar tu página web

La empresa que elijas para hacer tu web te va a acompañar años, no semanas. Estos son los diez pasos que yo seguiría si estuviera al otro lado de la mesa: qué preguntar, qué pedir por escrito y qué señales te dicen que mejor sigas buscando.

Por Álvaro Mateos · 12 min de lectura

Resumen en 30 segundos

  • Elige a quien entienda para qué quieres la web y te lo traduzca en un objetivo medible: llamadas, presupuestos, reservas o ventas.
  • Pide trabajo real que puedas abrir y medir en tu móvil, no capturas de pantalla.
  • Exige por escrito tres cosas: el precio cerrado, lo que pagas cada mes y de quién es cada parte (dominio, textos, código y accesos).
  • Pregunta qué pasa el día que te vayas. La respuesta dice mucho de la empresa.
  • Desconfía de quien te garantice el primer puesto en Google: nadie puede garantizarlo, y lo dice el propio Google.

Para elegir bien una empresa de diseño web, fíjate en tres cosas antes que en el diseño: que entienda qué tiene que conseguir tu web, que te enseñe trabajo real que puedas medir y que te dé por escrito el precio, la cuota mensual y de quién es cada cosa. Si una empresa no te aclara esas tres cosas, da igual lo bonita que sea su propuesta.

Escribo esto desde el otro lado: hago webs a medida en Cáceres y sé qué preguntas incomodan a una empresa y cuáles separan a un buen proveedor de uno que desaparece en cuanto cobra. Son diez pasos, en el orden en que te conviene darlos.

Paso 1. Decide para qué quieres la web antes de hablar con nadie

«Quiero una web» no es un objetivo. «Quiero que me pidan presupuesto por la web en vez de solo por teléfono» sí lo es. Antes de llamar a ninguna empresa, escribe en una frase qué tiene que pasar cuando alguien entre en tu web:

  • Que te llame o te pida presupuesto: despachos, asesorías, reformas, clínicas. Aquí lo que más pesa es la confianza y que el formulario funcione. Lo explico con más detalle en web para despachos y asesorías.
  • Que reserve: alojamientos, restaurantes, actividades. Una página web para casa rural que no permite reservar directamente acaba mandando al cliente a Booking.
  • Que compre: tiendas y productores. Aquí la web es la caja registradora y cada paso de más en el pago te cuesta ventas.
  • Que te conozca: marcas que empiezan. Es el único caso en el que una web sencilla y barata suele bastar.

Con esa frase en la mano, cualquier empresa seria te hará preguntas sobre tu negocio en la primera reunión. Si solo te pregunta qué colores te gustan, ya tienes la primera pista.

Paso 2. Elige el tipo de proveedor: freelance, estudio o agencia

No hay uno mejor que otro; hay uno que encaja con tu proyecto.

TipoLo buenoEl riesgoEncaja si…
Freelance o programador webTrato directo, precio ajustadoSi enferma o lo deja, tu web se queda huérfanaEl proyecto es acotado y tiene un plan B por escrito
Estudio pequeñoHablas con quien hace el trabajo, con un proceso definidoCapacidad limitada: pocos proyectos a la vezQuieres atención directa y algo hecho a medida
Agencia grandeMuchas especialidades bajo un mismo techoTe vende un comercial y te atiende quien tenga huecoNecesitas a la vez web, marca, redes y campañas grandes

Si buscas un programador web en Cáceres o en cualquier ciudad mediana, pregunta siempre lo mismo: ¿quién me atiende cuando algo falla un sábado? La respuesta tiene que ser un nombre, no «el equipo de soporte».

Paso 3. Entiende la tecnología sin hacerte experto: Wix, WordPress, a medida o Shopify

No necesitas saber programar, pero sí entender qué te están vendiendo, porque decide cuánto pagarás después y cuánto podrás crecer.

Wix o una página web profesional

Wix, Squarespace y los demás constructores sirven para empezar: los montas tú, pagas una cuota a la plataforma y en una tarde tienes algo publicado. El límite llega cuando quieres que la web capte clientes en serio: velocidad en el móvil, SEO más fino, formularios que conecten con tu correo o tu CRM. Si una empresa te cobra como un proyecto profesional una web hecha con un constructor y una plantilla, pregúntale qué ha hecho que no pudieras hacer tú.

WordPress o web a medida

WordPress mueve una parte enorme de internet y es una opción razonable para muchos negocios. Su punto débil es lo que se le va añadiendo: una plantilla comprada y diez complementos, cada uno con sus actualizaciones, y al final una web que tarda en cargar en el móvil y que hay que vigilar para que no la ataquen. Una web a medida, escrita en código propio, pesa solo lo que necesita y no depende de complementos de terceros. A cambio, depende más de quien la ha hecho.

Yo hago web a medida sin WordPress precisamente para poder garantizar la velocidad, pero no es la única opción buena. La pregunta útil no es «¿qué tecnología usas?», sino «¿por qué esa tecnología para mi caso, y qué me cuesta mantenerla?».

Si vas a vender online

Para una tienda, plataformas como Shopify te resuelven pagos, stock y seguridad, y la empresa diseña encima. Una tienda online a medida tiene sentido cuando ya vendes y quieres convertir mejor el tráfico que tienes, no para empezar desde cero sin saber si el producto se vende.

Paso 4. Pide trabajo real y mídelo tú mismo

Un portfolio de capturas no demuestra nada. Pide direcciones de webs publicadas y ábrelas en tu móvil, con datos y no con el wifi de la oficina. Fíjate en tres cosas:

  1. ¿Carga rápido? Pega la dirección en PageSpeed Insights, la herramienta gratuita de Google. Mira el informe de móvil. Google usa tres medidas, las Core Web Vitals: que lo principal se vea en 2,5 segundos o menos (LCP), que la página responda al tocarla en 200 milisegundos o menos (INP) y que nada se mueva mientras carga (CLS de 0,1 o menos).
  2. ¿Se entiende en cinco segundos qué hace ese negocio y cómo contactar? Si tú no lo encuentras, sus clientes tampoco.
  3. ¿Siguen siendo clientes? Pregunta si puedes llamar a uno. Una empresa con clientes contentos no tiene problema en darte un teléfono.

Mide también la web de la propia empresa. Si su web es lenta, la tuya probablemente también lo será. Si es un estudio nuevo y aún no tiene clientes que enseñarte, como me pasa a mí ahora, pídele que te demuestre el trabajo con su propia web y con un análisis de la tuya. En mi caso, además, la velocidad va por contrato: si la web no pasa las Core Web Vitals en el móvil, sigo trabajando gratis hasta que lo haga.

Paso 5. Pide un presupuesto cerrado y compara lo comparable

La pregunta más buscada antes de contratar es cuánto cuesta una página web, y la respuesta honesta es que depende sobre todo de cuántas horas de trabajo lleve. Como referencia, estos son los rangos orientativos de mercado en España que publicó Raiola Networks en enero de 2026:

Tipo de proyectoRango orientativo
Web sencilla o landing desde plantilla300 – 1.000 €
Web corporativa de 5 a 10 páginas800 – 3.500 €
Tienda online, de básica a compleja1.500 – 8.000 €
Tienda online avanzada5.000 – 20.000 € o más
Aplicación o plataforma web a medida10.000 – 50.000 € o más

Por qué dos webs «corporativas» pueden costar 800 € o 3.500 €: textos escritos por un profesional o copiados por ti, fotos propias o de banco, diseño propio o plantilla, SEO técnico hecho o sin hacer, formularios conectados o un simple correo, migración de la web antigua o empezar de cero. Por eso, cuando pidas presupuesto de una página web en Cáceres o donde sea, exige que diga por escrito:

  • cuántas páginas y cuáles;
  • quién escribe los textos y quién pone las fotos;
  • qué SEO incluye (títulos, descripciones, velocidad, datos estructurados, alta en Search Console);
  • cuántas rondas de cambios entran en el precio;
  • el calendario, semana a semana;
  • lo que no incluye. Esta es la línea que más discusiones evita.

Si te dan una cifra sin desglose, no puedes comparar. Si te dan un desglose, compara partida por partida: muchas veces la diferencia de precio está en lo que el barato no incluye.

Paso 6. Pregunta cuánto cuesta mantener la web al mes y qué incluye

El precio del proyecto es solo la mitad de la cuenta. Una web necesita cada año dominio, alojamiento, certificado de seguridad, copias, actualizaciones y alguien que conteste cuando algo falla. Como referencia de mercado, la misma fuente sitúa el dominio en 10 – 15 € al año, el alojamiento para WordPress en 80 – 200 € al año y el mantenimiento básico en 100 – 500 € al año.

Los planes mensuales de agencia cuestan más porque suelen incluir más: alojamiento rápido, copias diarias, soporte con nombre y apellido y horas de cambios. Para comparar cuánto cuesta mantener una página web al mes, pide que te digan:

  • qué incluye exactamente la cuota (alojamiento, dominio, copias, actualizaciones, soporte);
  • cuántas horas o cambios al mes entran y cuánto cuesta lo que se pase;
  • en cuánto tiempo responden si la web se cae;
  • si la cuota tiene permanencia y cuánto puede subir.

Paso 7. Deja por escrito de quién es cada parte de tu web

Es la pregunta que más gente se hace tarde: ¿de quién es mi página web si la hace una agencia? La respuesta corta es que depende de lo que firmes, y por eso hay que firmarlo. Separa la web en piezas:

  • El dominio (tunegocio.es) tiene que estar a tu nombre como titular. El titular es el único propietario legal del dominio. Si está a nombre de la agencia, el día que discutáis tiene tu dirección en internet. Pide una captura del panel del registrador donde aparezcas como titular.
  • Tus textos, tus fotos y los datos de tus clientes son tuyos siempre. Que el contrato lo diga.
  • Tus cuentas (Perfil de Empresa de Google, Search Console, analítica, Shopify si vendes) se crean a tu nombre y la empresa entra como usuario. Nunca al revés.
  • El diseño y el código: aquí hay dos modelos honrados. En el de compra, pagas el proyecto y te entregan el código para que lo mantenga quien quieras. En el de suscripción, el código sigue siendo de la empresa y la web funciona mientras pagas la cuota, que incluye alojamiento, mantenimiento y soporte.

Yo trabajo con el segundo modelo y lo digo antes de que nadie pregunte: el código y el diseño son de Dumor y la web funciona mientras el plan mensual esté activo; tu dominio, tus textos, tus fotos y los datos de tus clientes son tuyos siempre. Lo puedes ver en qué incluye cada servicio. Ninguno de los dos modelos es una trampa. La trampa es no saber en cuál estás.

Paso 8. Pregunta qué pasa el día que te vayas

Ninguna relación empieza pensando en el final, pero las buenas lo dejan pactado. Antes de firmar, pregunta:

  • ¿Con cuánto preaviso puedo dejar el servicio?
  • ¿Qué me entregas y en qué formato: textos, imágenes, base de datos de clientes o pedidos?
  • ¿Cómo y en cuánto tiempo me transfieres el dominio si no está ya a mi nombre?
  • ¿Cuánto cuesta la salida, si cuesta algo?

Una empresa segura de su trabajo responde a esto sin incomodarse. Si las respuestas son vagas, ya sabes cómo será la salida.

Paso 9. Comprueba que el SEO básico y la medición vienen de serie

Una web que nadie encuentra es un folleto caro. No hace falta contratar un servicio de SEO desde el primer día, pero hay cosas que una web profesional tiene que traer hechas:

  • un título y una descripción propios en cada página, pensados para cómo te buscan;
  • una web rápida en el móvil (las Core Web Vitals del paso 4);
  • el alta en Google Search Console y el mapa del sitio enviado;
  • analítica instalada desde el primer día, para tener con qué comparar;
  • si atiendes en una zona concreta, la web conectada con tu Perfil de Empresa de Google. Es la base del SEO local.

Y una señal de alarma que el propio Google pone por escrito en su guía para contratar un SEO: nadie puede asegurarte el primer puesto en los resultados. Quien te lo garantice, o te ofrezca enviar tu web a «miles de buscadores», te está vendiendo humo. Si ya tienes web y quieres saber cómo está, empieza por una auditoría web antes de rehacer nada. Si tu web ya está publicada y no sale, aquí explico por qué una web no aparece en Google y cómo comprobarlo tú.

Paso 10. Asegúrate de que cumple la ley

Una web de empresa en España tiene obligaciones legales, y quien te la hace debería conocerlas aunque el responsable final seas tú:

  • Aviso legal con los datos de tu negocio (nombre o razón social, NIF, domicilio y contacto), como pide la Ley de Servicios de la Sociedad de la Información.
  • Política de privacidad si recoges datos en formularios. Además, si la empresa aloja tu web o recibe esos datos, el RGPD obliga a firmar un contrato de encargado del tratamiento (artículo 28).
  • Cookies: las que no son técnicas necesitan tu consentimiento previo, con un banner que permita rechazarlas igual de fácil que aceptarlas, según la guía de la Agencia Española de Protección de Datos.
  • Accesibilidad: desde el 28 de junio de 2025, las tiendas online que venden a consumidores tienen que ser accesibles según la Ley 11/2023. En general, las microempresas (menos de 10 trabajadores y no más de 2 millones de euros de facturación o balance) quedan fuera, pero una web accesible vende mejor a todo el mundo.

Señales de alarma: cuándo seguir buscando

  • Te garantizan el primer puesto en Google.
  • No te enseñan ni una web publicada que puedas abrir.
  • El presupuesto es una cifra sin desglose y sin «lo que no incluye».
  • El dominio se registra a su nombre «para facilitarte las cosas».
  • No hay contrato, o el contrato no dice qué pasa si te vas.
  • Te presionan para firmar hoy con un descuento que caduca.
  • Nadie te pregunta por tu negocio, tus clientes ni tu competencia.

Las 12 preguntas antes de contratar una página web

Llévalas impresas a la primera reunión. Si una empresa responde bien a todas, puedes estar tranquilo.

  1. ¿Qué tiene que conseguir mi web y cómo vamos a medir si lo consigue?
  2. ¿Puedo ver tres webs tuyas publicadas y llamar a uno de esos clientes?
  3. ¿Qué tecnología usarás y por qué es la adecuada para mi caso?
  4. ¿Quién escribe los textos y quién pone las fotos?
  5. ¿Qué incluye exactamente el presupuesto y qué no incluye?
  6. ¿Cuál es el calendario, semana a semana, y qué necesitas de mí en cada fase?
  7. ¿Cuánto pagaré al mes después del lanzamiento y qué incluye?
  8. ¿El dominio y las cuentas de Google estarán a mi nombre?
  9. ¿De quién son el diseño y el código, y qué me llevo si me voy?
  10. ¿Qué SEO viene de serie y cómo sabré si funciona?
  11. ¿Quién me atiende si la web se cae y en cuánto tiempo?
  12. ¿Cómo cumple la web el aviso legal, la privacidad y las cookies?

Si buscas empresa de diseño web en Cáceres

En una ciudad como Cáceres tienes una ventaja que no tiene quien contrata en una gran ciudad: puedes comprobar casi todo en persona. Aprovéchalo.

  • Queda en persona. Una empresa local que no quiere tomarse un café contigo para hablar de tu negocio te está diciendo algo.
  • Pide una referencia de aquí. Un negocio de la ciudad al que puedas llamar, o incluso visitar, vale más que diez logos en una web.
  • Mira sus reseñas en Google y cómo responde a las malas.
  • Pregunta si conoce tu mercado: cómo te buscan tus clientes en Cáceres y en los pueblos de alrededor, y quién es tu competencia en Google.

Si tienes una empresa y quieres una página web en Cáceres, hago diseño web en Cáceres con este mismo proceso: primero miro tu web actual, luego te doy un precio cerrado por escrito y después te explico cómo trabajo, semana a semana. Si prefieres empezar por ahí, puedes pedir presupuesto o el diagnóstico gratuito de tu web.

Fuentes

  1. Google Search Central: ¿Necesitas un SEO?
  2. web.dev: Métricas web esenciales (Core Web Vitals)
  3. Raiola Networks: cuánto cuesta crear una página web (enero de 2026)
  4. Tecnocrática: ¿quién es el titular de mi dominio?
  5. BOE: Ley 34/2002, de servicios de la sociedad de la información (LSSI)
  6. EUR-Lex: Reglamento General de Protección de Datos, artículo 28
  7. AEPD: Guía sobre el uso de las cookies
  8. Legálitas: qué es la European Accessibility Act

Esta guía es orientativa y no es asesoramiento legal. Para revisar el contrato de tu web, consúltalo con tu asesor.

Preguntas frecuentes

¿Qué es mejor, un freelance o una agencia de diseño web?

Depende del tamaño del proyecto, no de la etiqueta. Un freelance o un estudio pequeño te da trato directo con quien hace el trabajo; una agencia grande, más manos y más especialidades. Lo que importa es que quien te vende la web sea quien te atiende cuando algo falla, y que eso esté por escrito.

¿Cuánto tarda en hacerse una página web?

Una web sencilla puede estar en dos o tres semanas; una web de empresa bien hecha, con textos, fotos y SEO, suele llevar entre uno y tres meses. Lo que más la retrasa casi nunca es el diseño: son los textos y las fotos que tiene que dar el cliente. Pide un calendario por semanas antes de firmar.

¿Es obligatorio pagar mantenimiento todos los meses?

No siempre, pero una web sin mantenimiento se queda sin actualizaciones de seguridad, sin copias y sin nadie que responda si se cae. Hay dos modelos honrados: pagar la web y mantenerla tú (o con quien quieras), o pagar una cuota mensual que lo incluye todo. Lo que no es honrado es que no te lo expliquen antes de firmar.

¿Pueden garantizarme salir el primero en Google?

No. Google lo dice en su propia guía para contratar un SEO: nadie puede asegurarte el primer puesto. Lo que sí se puede comprometer es el trabajo: una web rápida, bien estructurada y con el SEO técnico hecho, y un informe de qué se ha hecho y qué ha pasado.

¿Puedo cambiar de empresa si no estoy contento con mi web?

Sí, si el dominio está a tu nombre y tienes acceso a tus contenidos y a tus cuentas de Google. Por eso conviene dejar claro antes de firmar qué te llevas si te vas, en qué plazo y en qué formato. Si no lo pactas al principio, cambiar puede costar más que empezar de cero.

¿Ya tienes web y no sabes si está bien hecha?

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